lunes 30 de agosto de 2010

5 días por Noruega...

Noruega se resume igual de rápido que se ve: es precioso, pero algo repetitivo. Allí adonde vas hay agua y montañas. Quizá sería más interesante y curioso poder hacer una ruta de Sur a Norte (o viceversa).

A destacar la cantidad de ferries que es necesario coger para moverse por el país, lo rematadamente lentos que conducen (no pasan de 60; 80 en autovías) y esa curiosa prohibición de "no se vende alcohol a partir de las 6 de la tarde". Una invitación al botellón y a las bodegas caseras repletas de cerveza? Supongo que eso y una gran cultura de bares.

Por cierto... los Noruegos NO comen salmón ni sardinas, igual que la gran mayoría de españoles no saben bailar sevillanas ni van a los toros.

Y para relajar la "vuelta al cole", algunas fotos típicas y tópicas de un país muy bonito.
Si, está todo lleno de trolls, y este me cayó simpático.

El típico puerto de Bergen. El único lugar donde se conservan esas casas al estilo Amsterdamiano... torcidas y apoyadas las unas en las otras. Personalmente, los pequeños pueblecitos de pescadores me parecieron mucho más bonitos que estas cuatro casas.


Uno de los muchos ferries que tuvimos que coger. Creo que iban a más velocidad que la mayoría de coches.... La verdad, tienen las comunicaciones por mar muy bien montadas, los barcos son espectaculares para ser un simple modo de unión entre carreteras y no hay que preocuparse por horarios, salen cada media hora casi durante todo el día.


Un día que parecía perdido decidimos perdernos aun más y llegamos a esta cascada de cuyo nombre no me acuerdo ni me atrevo a escribir. La verdad que esa imagen nos alegro la jornada.



Hay ciertos lugares turísticos que no pueden dejar de visitarse. Y en Noruega, uno es el Púlpito (o Preikestolen). Detrás de una massiva e interminable cola de turistas que suben pesadamente durante 2 horas por un angosto caminito, llegamos al impactante y gigante bloque sujeto a la pared por ironías de la gravedad.

Separado de ésta por una grieta y desafiando las leyes del equilibrio, ofrece un espectáculo no apto para aquellos que sufran vértigo. Los más osados se sientan en el borde, otros se tumban resguardando el 90% de su cuerpo en suelo firme y otros lo admiran desde lejos y con algo de recelo.

Al final, uno se acostumbra al movimiento del mar...


Creo que el concepto de "casita de cuento" salió de aquí.... Todas son perfectas.



Una cascada en medio de la carretera.


Somos guiris? Pues hagamos Kayak por un fiordo!


Muy bonito y divertido, pero esas aguas son extremadamente negras. Con medio metro de profundidad ya no se ve el fondo.... glups..


Bye bye Noruega. Si vuelvo subiré hasta el Norte.

2 Comentaris:

Xavi dijo...

Que guapo el Pulpito!!!

uasunflower dijo...

Y el resto tambien, que viaje os hais ofrecido, ninos, muy bien!